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viernes, 1 de noviembre de 2013

Piñeiro Mi Barrio

Una de las problemáticas que acompaña a mi barrio, transversal a todo cambio de la dimensión espacial y temporal son las inundaciones.
Piñeiro forma parte del valle del Riachuelo, uno de los más grandes de la Pcia. De Buenos Aires. El agua no tiene tiempo suficiente para desembocar rápidamente en él, y en otras oportunidades la sudestada hace crecer tanto el Río de la Plata que no permite el desagote del Riachuelo, y el agua de este se vuelca en las calles.
Hay zonas de poca altitud como en el Club Regatas de Avellaneda que tiene 3 m. Sobre el nivel del Riachuelo, en Pavón y Rivadavia hay 3,50 m. En Galicia y Rivadavia 3,55 m. La Delegación Municipal “Piñeiro” en Cabildo 700 y la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, Giribone 925 están en puntos relativamente altos con sus 4,47 m. La parte más alta de la Localidad es en Cabildo y Santa Fé, donde está el Instituto Beata María Ana de Jesús con 4,51 m. Sobre el nivel del Riachuelo.
A esta problemática básicamente geográfica, se le suma la cultural, dentro de la dimensión de la organización económica, con la llegada del capitalismo y la sociedad de acumulación y consumo, llego la problemática de la basura abundante y la falta de limpieza en los desagües. La problemática de la basura es mas abarcativa que ayudar a las inundaciones, también vemos hoy espacios verdes convertidos en basurales, algunos recuperados por asociaciones de vecinos.
 La contaminación también corresponde al dimensión de la realidad social de la organización económica, Piñeiro creció gracias a la llegada de la industrias que encontraron en el Riachuelo agua para sus piletas y cloacas para sus desperdicios.
En los trece años que van de 1880 a 1892 en la hoy calle Bosch se construyen cuatro fábricas importantes; dos en 1880; la Jabonería de Antonio Morando ( testigo de uno de los combates de la Revolución del ’80, hoy Pavón 550), y la “S. A. Talleres Metalúrgicos” de los italianos Antonio Rezzónico y José Ottonello, dedicándose a la fabricación de Tornillos, Vigas y Repuestos para Ferrocarriles (luego fue la empresa metalúrgica más importante de Sudamérica con 300 máquinas instaladas con los nombres “Retta y Chiaramonte”, ”Metalúrgica San Martín” (“Tamet”) y hoy “FERUM”.
En 1886 la fábrica de Cajas Fuertes “La Invulnerable” del italiano Nicolás Vetere y en 1892 la de Clavos y Alambres “La Perseverancia”. Aparte de estas fábricas frente a la Estación ferroviaria (que estaba a nivel de la calle), en 1887 se instala el holandés José Conen con la de Jabón y Velas (que amplía a ácidos en 1894) en el Camino al Puente Alsina (hoy Rivadavia al 599), aprovechando el arroyo Lemos para sus desagües, y la de Velas de Meric y Cía. (no se sabe el lugar, pero ahí se refugió el vecindario en la revolución del ’93). Otras de la problemáticas actuales, ligadas a las consecuencias de esta dimensión es el desempleo

 Desde mediados de la década del ’50 se notó una disminución en la actividad Comercial en la zona y Un cese de las actividades industriales de grandes empresas (Gurmendi, Conen, La Lanera Gálvez, Curtiembres, etc), el resto lo hicieron las masivas privatizaciones de los ´90, dejando un alto desempleo en la población. Si bien esta merma industrial es notoria, y no particular sino general. Piñeiro sigue conservando como desde principio de siglo la primacía industrial y comercial en el Partido (21%).

La vivienda es otra problemática actual, dejando en claro un descuido o mal desempeño de la dimensión de la organización social y la participación, ya que el barrio hoy tiene muchísimas casas, galpones, y ex fabricas abandonadas, o desocupadas, mientras hay grupos familiares amplios de 10 a 16 integrantes en casas pequeñas, (algunas tomadas) compartiendo entre en algunos casos hasta 6 integrantes la misma habitación. los sujetos sociales colectivos que lo integran y cuál es su actividad; Partidos políticos, Sociedades de Fomento y Clubes, escuelas, Asociaciones culturales, Encuentro de Escritores de Avellaneda E.D.E.A., Fundación Milton, La Estación Asociación Civil, Casa de la Cultura, Bibliotecas, centro culturales, La Comisión Ejecutiva del Centenario de Piñeiro que creó en 1992, el escudo de la Localidad, obra que realizó el artista plástico Carlos Cone, radios comunitarias, centros culturales.

Todos ellos son punto de encuentro de vecinas y vecinos, donde se instruyen con educación tradicional o popular, se realizan charlas, talleres, actividades recreativas, debates, organización y planes de lucha. b. la población nativa e inmigrante; Lo que hoy es Piñeiro, fue mar hace millones de años, y desde hace mil estaba habitado por los indios Querandíes y Guaraníes. Con la llegada de los españoles en 1580, Juan de Garay le asignó la zona al Adelantado Torres Vera y Aragón; luego en 1626 perteneció a los Rojas y Aceveda; y en 1775 a Juan Noario Fernández. Cinco años después, éste se lo da en dote a su hija Manuela Josefa como regalo de casamiento con Francisco A. Piñeiro, primer gallego de ese apellido llegado al Virreynato del Río de la Plata. Trinidad Piñeiro presenta a la Municipalidad el plano amanzanando y en lotes que esta fechado el 10 de abril de 1893.
 En sus primeros 17 años. Piñeiro no tenía veredas; sus calles eran de tierra, ( o barro cuando llovía); se desconocía el servicio de riego. Los árboles solo existían en el interior de alguna casa-quinta, los que junto a las flores disimulaban el “aroma” de la basura que se quemaba en plena Av. Pavón.

 Eran épocas en que la noche era noche en serio: apenas era disimulada por la poca luz que había. Todavía no se había prohibido el tránsito de hacienda ni de animales sueltos por la calle. Con un conglomerado de inmigrantes extranjeros y argentinos, se fue formando el poblado, con ideologías mezcladas que iban desde los católicos hasta los anarquistas pasando por los socialistas, desde los argentinos, italianos, españoles, holandeses y franceses hasta los polacos; más tarde los alemanes, lituanos y caboverdianos.

La gama de variedades era inmensa; sólo una cosa tenía en común. Eran todos proletarios.



 

Los discursos cotidiano de mi barrio lamentablemente están llenos de faranduleo y slogan repetidos, a veces casi textualmente iguales a la  de los grandes medios, quizás porque la gran mayoría de la población es mayor,  según Censo Nacional de 1980 Piñeiro, si la comparamos con las demás localidades del  partido, tiene la menor proporción de habitantes menores de 14 años (18%) y entre 14 y 24 años (14%). Así mismo tiene (junto con la ciudad de Avellaneda), la mayor proporción de habitantes mayores de 65 años (14,6%). Posee además la mayor proporción de  Jubilados y pensionados del partido (17,6%) y de gente que vive sola (3,9%).

Tal vez esta  característica de pueblo “viejo”, haga que el discurso sea casi hegemónico  “con esta inseguridad ya ni se puede salir a la calle, viste lo que le hizo el portero a esa chica?”  “así no se puede seguir mas, esto es una dictadura, viste lo que le están haciendo al pobre casero?” “quieren dividir el país”  y a tras “la verdad que a los villeros hay que matarlos a todos” y de ahí a Tinelli o la Jelinek.

A los clubes del barrio van siempre los mismos y son un grupo reducido, están los vecinos ilustres, que conforman la Asociación de vecinos y comerciantes de Piñeiro, todos y todas muy viejitas. 

Los temas en los locales comerciales  suelen variar, entre, la jubilación, la inseguridad, la farándula, la enfermedad o la muerte de alguien, los nietos, la casa, la cocina, clarín, el gobierno. En los últimos años hubo un crecimiento en el área de la construcción y por consecuencia de la población pero los nuevos vecinos son en general de clase alta y también mayores de edad.   



LA BARRA DE LA CANILLA. LA MURGA HISTÓRICA DE PIÑEIRO

El barrio tiene mucha historia de murgas que la dictadura nos robo, y que hoy nos esforzamos por recuperar,  los corsos de la avenida Galicia fueron de los más afamados de la zona sur del conurbano. Se realizaban entre las avenidas Pavón y Rivadavia y fueron las décadas del 40, 50 y 60 cuando más éxito tuvo. El principal atractivo de los corsos era la murga local: La Barra de la Canilla.




MURGA CRIATURAS DEL RIACHUELO, MURGA DE PIÑEIRO 2013

Hoy el discurso de la “inseguridad” se interpone para que vuelvan los corsos a Av Galicia pero se trata de volver al espíritu murguero desde la Sociedad de Fomento Francisco Pianovi, se convocan,  ensayan y los corsos se hacen hace 2 años en el casco antiguo de piñeyro.




Club Ciclista de Piñeyro, Foto del Archivo personal de Hugo Tempesta publicada en la revista Avellaneda en Fotos, mes de noviembre de 2012.


18 de diciembre de 2012  Actividad Municipal. El Intendente Ferraresi inauguró obras en el Hogar “Pelota de Trapo”


El deporte siempre fue una parte importante de la vida social de los vecinos de Piñeiro y sigue siéndolo, se puede ver en la cantidad de clubes y sociedades de fomento hay en el barrio, lo que si cambio con el paso de la historia como podemos apreciar en las fotos es el acceso a los clubes y al deporte en particular. Aunque en el barrio se sigue hablando de clubes gestionados por y para unos pocos, selectivos de alguna u otra manera, el acceso es mucho más accesible y democrático gracias a las sociedades de fomento y los centros culturales crecientes desde los años 90 y con su auge en el 2001 con la crisis. 


PLAZA MARCELINO UGARTE

La principal plaza de Piñeiro tiene una historia anterior a su inauguración el 5 de octubre de 1940 cuando se la bautizó Marcelino Ugarte, aunque los vecinos siempre la llamaron la placita de Rivadavia, por su ubicación sobre la avenida del mismo nombre.
El reclamo de la plaza se realiza constantemente a través de las páginas de La Revista Comercial. En septiembre de 1933 por primera vez se sugiere concretar la plaza en la Quinta de Molinas, ubicada donde hoy se encuentra la plaza. Una comisión del Centro de Comerciantes se reúne en enero de 1936 con el intendente Alberto Barceló para solicitar la plaza. Para 1939 se da a conocer el remate por lotes de la Quinta de Molinas, lo que pone en peligro el sueño de la plaza para el barrio. Se comienza a juntar firmas, que son entregadas al intendente Barceló, quien encomienda al señor Pedro Fiorito, a que gestione la compra del terreno. En diciembre, La Voz del Comercio informa que Piñeiro tendrá su plaza.
El 9 de julio 1941 se inaugura el primer Jardín de Infantes Municipal en la plaza y en 1943 se expropian los terrenos para ampliarla. (Fuente La Voz de Piñeiro)
Podemos ver como la lucha por los espacios verdes y públicos es histórica y será  eterna.


Hoy en Piñeiro tiene mas de 6 plazas muchas fueron basurales recuperados por vecinas y vecinos. Y se lucha por muchos espacios verdes más. 



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